Los alimentos cárnicos en la dieta son una causa importante de las enfermedades y muerte entre los humanos. La carne, el pescado y las aves de corral transmiten infecciones bacterianas y parásitas al hombre. Pesticidas, anticuerpos, y hormonas encuentran acceso a nuestros cuerpos a través de la carne que comemos. Además, los alimentos cárnicos, por su propia naturaleza, son perjudiciales para la salud humana debido a los efectos que el colesterol, grasa animal, sangre y falta de fibra tienen sobre los diversos sistemas del cuerpo.

La carne es el más putrefacto de todos los alimentos. Cuando los humanos la comen tienden a sufrir un proceso de descomposición en el estómago, provocando el envenenamiento de la sangre. La putrefacción en los comedores de carne se nota por el mal aliento, acidez de estómago, eruptos, heces y emisiones malolientes -ausentes en los vegetarianos- y es probable que los intentos del cuerpo por eliminar estos desechos tengan una fuerte influencia en el acortamiento de la longitud de la vida del hombre. Si pudieramos ver esa putrefacción interior, sería similar a la foto que estamos viendo, ¿repugnante verdad? Así te estás deteriorando comiendo el preciado solomillo.

Si el fluido corporal que baña nuestras células está sobrecargado de desechos, causando una excesiva secreción de bilis – fatiga, debilitamiento y envejecimiento son los resultados inevitables. La acumulación de desechos tóxicos en el cuerpo causa el deterioro de la flora intestinal, y los vasos sanguíneos gradualmente pierden su elasticidad natural -sus paredes se van endureciendo y espesando. El daño irreversible al organismo se multiplica por doquier.

Las carnes contienen productos de desecho que el animal no consiguió eliminar, y las hormonas y fluidos tóxicos liberados en la corriente sanguínea y en los tejidos en el momento de la muerte del aterrorizado animal. La vida celular de un animal continua después de la muerte. Las células continúan produciendo materiales de desecho que se quedan atrapados en la sangre y en los tejidos putrefactos. Los extractos nitrogenados que se quedan atrapados en los músculos son parcialmente responsables del sabor de la carne cocinada. Los humanos que se comen los hígados de los animales son bombardeados con una concentración aún mayor de productos de desecho y sustancias tóxicas. El hígado, al ser el órgano filtrante del cuerpo, está cargado de elementos que el cuerpo no puede usar, que permanecen atrapados en el hígado y se quedan allí. Los comedores de hígado se dan un festín de concentraciones altas de mercurio y hormonas artificiales, más otros “dulces” que se quedan en el sistema de evacuación del animal. El hígado incrementa, incluso más que la carne de los músculos, la cantidad de creatina en la orina. La creatinuria (cantidades anormales de creatina en la orina) tiene que ver con los trastornos endocrinos (glandulares). La carne no sólo hospeda las bacterias que infectan al animal vivo, sino que también pueden tener hongos, esporas y bacilos cogidos durante la manipulación postmortem.

Veamos en detalle lo que contiene el sobrevalorado solomillo, como cualquier otro producto animal.

LA CARNE ES ALTA EN GRASAS SATURADAS La grasa presente en los productos lácteos y en todos los animales excepto el pescado es muy saturada. Las grasas saturadas en la dieta tienden a elevar el colesterol sanguíneo y a acelerar el desarrollo del endurecimiento de las arterias mediante el proceso de la arterioesclerosis. Siempre que una arteria queda completamente obstrudia debido a este proceso patológico, ocurre un desatre en el tejido más allá del punto de obstrucción. Una arteria cerebral obstruida causa una apoplejía, una arteria obstruida en una pierna puede producir gangrena, y una arteria coronaria obstruida produce un ataque al corazón. Los ataques al corazón y las apoplejías son los asesinos número uno y tres respectivamente en este país pero son sólo causas secundarias de muerte en países donde apenas se consume carne en la dieta.

LA CARNE CONTIENE PESTICIDAS Muchos pesticidas son compuestos químicos hidrosolubles que se acumulan y se almacenan en la grasa animal. Después de comer alimentos fumigados con pesticidas, niveles sorprendentemente altos de estos hidrocarburos complejos se encuentran concentrados en la carne. Se ha calculado que el 80% de los pesticidas que consiguen entrar en la dieta humana provienen de la carne que comemos. Es verdad que también los pesticidas se encuentran en los vegetales, pero al comer animales, nos estamos comiendo todos los pesticidas de toda la vida del animal que han quedado acumulados en su grasa.

LA CARNE TIENE HORMONAS Las hormonas y anticuerpos administrados a los animales para forzar el crecimiento y prevenir la enfermedad son metabolizados bastante rápidamente por el animal. Frecuentemente, sin embargo, los animales son sacrificados antes de que los medicamentos hayan sido eliminados del sistema de los animales, y los humanos estén expuestos innecesariamente a estos compuestos. Hasta hace poco, D.E.S. (dietilestilbestrol) era mezclado con la comida para promover un crecimiento y desarrollo rápido en los animales. Las mujeres que han tomado este medicamento durante el embarazo es probable que tengan niños que sean estériles o niñas que sean susceptibles al cáncer del tracto genital. Residuos de D.E.S. se encontraron frecuentemente en la carne mientras su uso estaba autorizado por la F.D.A.

LA CARNE TIENE BACTERIAS Y PARÁSITOS Brotes de Staphylococcal Enteritis, Shigella Dysentery, y Salmonella a menudo se han achacado a platos de carne preparados o conservados de forma inadecuada. Las ostras y los crustáceos capturados en aguas contamanadas con desechos humanos son una causa significativa en la hepatitis infecciosa. Las infecciones parásitas frecuentemente se atribuyen a una dieta de alimentos cárnicos. Las solitarias se encuentran en la carne de vaca, cerdo y pescado. Las infecciones por solitarias ocasionan discapacidad crónica, debilidad, y anemia. La triquinosis es la enfermedad parásita más importante transportada por la carne en los Estados Unidos. Este país posee la dudosa distinción de ser el Lider Mundial en Triquinosis. Tenemos aproximadamente tres veces más triquinosis que el resto del mundo. Cerca de un 16% de todos los adultos en los Estados Unidos tienen triquinosis cuando se les practica la autopsia. Una fuerte infección de triquinosis puede causar la muerte, pero lo más frecuente es que las únicas manifestaciones de la triquinosis sean achaques y dolores crónicos que generalmente terminan como reumatismo o artritis. Desgraciadamente, no existe cura alguna para la triquinosis. La cocción adecuada puede matar los parásitos y las bacterias presentes en la carne pero cuando se comen crudos la carne, las aves de corral y el marisco o sólo se cocinan muy poco, uno está invitando a la enfermedades bacterianas o parásitas.

LA CARNE CONTIENE ANTIBIÓTICOS, El abuso de antibióticos esta generando superbacterias resistentes a todos los fármacos. Solo en España, los microbios superresistentes ya provocan la muerte de 2.500 personas cada año Como media, para producir un kilogramo de carne se utilizan en Europa 100 miligramos de antimicrobianos y en España 419 miligramos de media, esto ocurre sobretodo en el sector porcino del que España es el mayor productor

Este abusivo gasto de medicamentos se realiza sin necesidad y sin tener una constatación probada de su efectividad. Lo único demostrado es que debido a tal abuso se ha disparado la resistencia inmunológica de los animales a enfermedades que también sufrimos los humanos. Según los expertos de la OMS, es posible que cepas de bacterias con genes de resistencia puedan transferirse de animales a personas por medio de los alimentos. El riesgo es evidente. Si enfermamos con esas cepas resistentes, los antibióticos tradicionales no nos servirán para nada. Aquí está el documento de la OMS que te puedes descargar

 

2 comentarios en “¿QUE QUÉ TIENE DE MALO EL SOLOMILLO?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *