Es más probable lo segundo que lo primero, ya que no hay más que dar un repaso a nuestra anatomía y fisiología, para aceptar que no somos omnívoros, como veremos en este post. Ya sé que nos han hecho creer que podemos comer de todo, ya sé que a los hechos comemos de todo, pero también sé que vivimos mal, amamos mal y morimos mal porque comemos mal, y lo más importante, somos la especie más enferma y degenerada del planeta, entiéndase bien el término, nuestro esbelto y perfecto físico que la naturaleza nos ha concedido … lo hemos degenerado, nuestro potencial mental … también lo hemos degenerado y nuestra capacidad emocional de amar … también la hemos degenerado y simplemente porque estamos ingiriendo el combustible equivocado. Si por comer, como poder, podemos comer de todo o podemos comer cualquier cosa, podemos comernos hasta papel, mierda o bulones también si nos ponemos pero … una cosa es ingerir y otra cosa muy distinta es poder asimilar y digerir. Nuestro organismo sólo reconoce como alimento, aquella comida que viene provista de nutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos o proteínas, fibra dietaria, grasa, hidratos de carbono, agua y oligoelementos) y además que contengan enzimas, (aunque éstas merecen un post aparte para explicarlas), resumiré diciendo que son los catalizadores indispensables para el proceso de la digestión, si el alimento trae sus enzimas, nuestro cuerpo lo puede reconocer y digerir, sino retarda el proceso digestivo y mientras intenta descifrar eso que hemos ingerido, eso se va putrefactando y descomponiendo produciendo intoxicación en el organismo y resulta que estas sensibles enzimas que solo contienen los alimentos vivos, se mantienen vivas a menos de 43 grados, si el alimento ha sido cocinado, procesado o industrializado, no trae enzimas y para el cuerpo eso no es alimento sino algo extraño y por lo tanto tóxico para su naturaleza. Así que para nuestra natural naturaleza humana, (y lo recalco porque parece que nos hemos olvidado que somos seres naturales) solo los alimentos vivos son adecuados a nuestro organismo. Esos alimentos solo son las frutas y verduras crudas. No hay más, ya que todo lo demas que podemos comer está procesado, cocinado y modificado quimicamente. Con respecto al ser omnivoros y por lo tanto sea adecuado el hecho de poder digerir la carne para obtener nutrientes y enzimas de la carne, deberíamos comerla cruda, habiendo matado el animal recientemente nosotros para que aún estén vivas sus vísceras y proteinas, pero resulta que los humanos no toleramos la carne cruda, ésta nos produce repulsión ya que inconscientemente está relacionada con nuestra naturaleza emocional pacífica, tenemos que cocinarla para distinguirla del cadáver que es en realidad.

Ete aquí el dilema más controvertido de la historia de la alimentación, para aclarar a todos los humanos comedores de cadáveres que, la carne no es un elemento adecuado para la dieta del ser humano, (además de lo expuesto anteriormente) por las siguientes razones anatómicas y fisiológicas:
 Los mamíferos carnívoros tienen un intestino más corto que les permite expulsar rápidamente la carne putrefacta, mientras que el ser humano tiene un tracto alimentario largo y complicado que le permite que los nutrientes vegetales pasen lentamente y se absorban de forma adecuada.
 Los carnívoros tienen una clase de bacterias intestinales que es distinta de los que no comen carne. El humano pertenece a la segunda categoría.
 Los carnívoros tienen unos dientes largos y afilados. El ser humano tiene los dientes de los comedores de gramíneos: Frutas, cereales, verduras, frutos secos.
 El ser humano puede moler con las mandíbulas; los carnívoros no pueden hacerlo: sus mandíbulas sólo se mueven hacia arriba y abajo.
 El ser humano, el caballo, la vaca, el antílope y la familia de los simios, todos sudan a través de la piel. Todos los carnívoros sudan por la lengua.
 El hombre sorbe los líquidos: los carnívoros lamen.
 La saliva del humano contiene tialina (para comenzar la digestión de las féculas): los carnívoros no tienen tialina. La saliva humana es alcalina, la del carnívoro es ácida.
 Los carnívoros tienen hígados grandes con lo que manejan muy bien las proteínas y las grasas, mientras que el del humano es comparativamente pequeño.
 Para tratar las cantidades de carne, hueso, plumas, tendones, etc., los carnívoros secretan en el estómago 10 veces más ácido clorhídrico que los no comedores de carne.
 El carnívoro consigue nutrientes comiéndose a todo el animal, no sólo de la carne de músculo como hace el humano.

El comer carne es uno de los eslabones en las cadenas de la adicción. Al ser un alimento estimulante, de aquí la sensación de fuerza de la que tan a menudo hablan los comedores de carne, exige una estimulación complementaria con cosas tales como vino, coñac, puros, drogas, té, café, cigarros, etc. La carne es sosa sin alcohol y el alcohol pide carne: van juntos. Es tal la estimulación que a menudo se ven personas con las caras muy rojas debido a que las terminaciones de sus caras están continuamente estimuladas.
Comer carne también es algo poco práctico, puesto que la ternera muerta primero se tiene que alimentar de una dieta vegetal (follaje, etc.) y, por tanto, su carne es sólo hierba de segunda mano. Aunque no se consume todo su cuerpo, tienen que ser alimentados y criados en una tierra en la que podrían estar creciendo alimentos para los humanos hambrientos. Por ejemplo en 4.000 metros cuadrados de tierra fértil, sólo se pueden producir unos 115 kilos de carne, pero en cambio, de patatas, se puede producir más de 4.000 kilos.
Cualquiera que desee visitar un matadero puede decidir por sí mismo si hay algún dolor, sufrimiento o crueldad relacionada con la industria cárnica. Esto se perpetúa con el consumo de carne. Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, la gente se horrorizaría tanto que dejarían de comer carne. El comedor de carne es directamente responsable del continuo empleo de seres humanos para realizar un trabajo tan vil.
La mayoría de la carne que ingerimos en la actualidad se cría en condiciones penosas e inhumanas. Estos animales son criados en pequeñas celdas apretadas donde viven en oscuridad y con el hedor de sus propios desechos desde que nacen hasta que van al matadero.
La carne forma ácido en la corriente sanguínea y establece las bases para afecciones degenerativas como artritis, reumatismo, diabetes, arteriosclerosis y, probablemente, cáncer.
En su libro, How to Avoid Cancer [Cómo evitar el cáncer], las citas del famoso escritor Fraser McKenzie de médicos eminentes muestran cómo la enfermedad, en general, disminuye en aquellas comunidades donde se come menos, o ninguna, carne. También que en el mundo occidental los índices de enfermedad aumentan casi en proporción directa a la cantidad de carne consumida. Las comunidades vegetarianas se ven libres de enfermedades tales como el cáncer, nefritis, arteriosclerosis, trombosis, etc. Todos los datos están ahí para cualquier persona.

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