La industria de la medicina de la enfermedad, la medicina convencional en su escaso y casi nulo conocimiento de las causas que provocan las enfermedades busca como culpables a las bacterias, estas son los chivos expiatorios de su incompetencia y recetan al credulo paciente a los asesinos de la vida, los antibióticos Anti= en contra, Biotico= Vida.

Se nos ha hecho creer, desde Pasteur, el infame argumento de que las enfermedades se producen por el ataque de bacterias, que las bacterias son malas y hay que eliminarlas. Es interesante considerar que en nuestro organismo conviven billones de bacterias, tenemos 10 veces más bacterias que células en el cuerpo, si estas fueran tan malas como dicen no estaríamos vivos ¿verdad? Sí que es verdad, que hay algunas bacterias patógenas que pueden encontrarse en el agua, el aire o ciertos productos en descomposición pero si cuidamos nuestra salud y le damos una buena nutrición, nuestro cuerpo activando nuestro maravilloso sistema inmunológico, sólo sabrá defenderse de ellas, son precisamente nuestras bacterias amigables las que nos protegen de los gérmenes patógenos. Está comprobado que estas bacterias patógenas para el ser humano, no pueden vivir en un medio alcalino, sí en cambio  viven en un medio ácido, por ello es importante no ingerir productos acidificantes para el organismo y fáciles de descomponer tales como todos los productos de procedencia animal, fáciles de putrefactar y fermentar antes de que se terminen de digerir.

Los antibióticos efectivamente eliminan la vida de las bacterias, de todas las bacterias de nuestro organismo no solo de las malas, no son selectivos, por lo tanto matan todas las bacterias que encuentran a su paso, y es más fácil que eliminen a las bacterias buenas y trabajadoras que forman nuestra microbiota que a las bacterias patógenas que están más entrenadas a oponer resistencia a los antibióticos.

Las billones de bacterias amigables que viven en nuestro cuerpo realizan funciones Vitales para la vida, es decir, sin estas bacterias es imposible vivir, como la digestión de los alimentos, sintetizar los nutrientes, fabrican vitaminas como la B12 y la vitamina K, eliminan los desechos tóxicos de nuestro organismo, y un largo etcétera de beneficios que debemos tener en cuenta a la hora de cuidarlas, cuidar la vida de nuestras bacterias amigables, nuestra microbiota intestinal, es de vital importancia. No recurrir a las prescripciones médicas tan a la ligera, que con la ingesta de antibióticos estamos matando la vida de unas aliadas tan importantes para nuestra propia vida y por lo tanto mermando y dañando la nuestra.

Entre muchas acciones nefastas para nuestro organismo que produce la administración de antibióticos es importante tener en cuenta, además de eliminar las bacterias amigables que realizan funciones fundamentales para nuestra vida, la acción de los antibióticos son antivitaminas. La penicilina disminuye la capacidad de actuación de la vitamina K y de la vitamina B6. La estreptomicina desactiva la acción del ácido fólico e inhibe al manganeso, un mineral necesario para garantizar el perfecto funcionamiento de varios sistemas enzimáticos. Y así un sinnúmero de daños colaterales graves.

En la mayoría de los casos se nos prescribe antibiótico por si acaso. Por si acaso tengo alguna infección, por si acaso me pilla una bacteria, y ¿si por si acaso es un virus? allí nada tienen que hacer los antibióticos y digo yo, ¿por qué nos arriesgamos con los virus y con las bacterias no? porque no se ha inventado nada para los virus, cachis … ¡que remedio! aún así sobrevivimos, pero los antibióticos si que los tomamos por las dudas, ¿no os parece un poquito incongruente?. ¿Y si por si acaso nos quedamos tranquilos, con pensamientos positivos y confiando en la sabiduría interna de nuestro cuerpo, que nada malo nos va a pillar si dejamos en paz a nuestro organismo hacer sus funciones sin intervenir aniquilando las bacterias que trabajan para que estemos sanos?.

Si llevamos una alimentación natural basada en frutas y verduras crudas y ecológicas, mantendremos una salud radiante, una buena nutrición es salud y el cuerpo dispondrá de energía vital para protegernos de cualquier ataque de bacterias patógenas. Donde hay oxígeno y alcalinidad no pueden desarrollarse gérmenes ni bacterias infecciosos o contaminantes. Y donde hay una cicatrización, un corte, una fiebre, un por las dudas, mejor confiar en el poder autocurativo de nuestro propio organismo y no en las máquinas de matar llamadas antibióticos.

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