No todo lo que ingerimos, nuestro cuerpo es capaz de asimilar. Somos seres naturales, por mucha tecnología y desarrollo, por muchos avances que tengamos en las últimas décadas, nuestro cuerpo sigue siendo un ser vivo, natural, creado de forma natural y con un maravilloso funcionamiento natural, al que somos incapaces de emular, ni siquiera comprender en un mínimo porcentaje, cómo este magnífico mecanismo vivo, lleva a cabo todas las tareas para mantenernos vivos. Somos seres naturales y nuestro combustible para mantener la salud y la vida también debe ser natural, es decir de la naturaleza, sin procesar, ni mecanizar.

No querrámos extraer los nutrientes de la naturaleza, procesarlos en forma química y comprimirlos en una pastilla, porque nuestro cuerpo no lo va a identificar como algo natural. Y lo que no es natural, es algo extraño y por ende tóxico que hay que expulsar, el cuerpo rechaza todo lo que sea antinatural, inorgánico, sin vida. Podemos seguir como cobayas de laboratorio experimentando en nuestro cuerpo, las mentiras de las panaceas que venden los inescrupulosos negociantes, en detrimento de nuestra salud, o entender una simple verdad y esa es que SOMOS SERES NATURALES Y PARA OBTENER TODOS LOS NUTRIENTES QUE NECESITAMOS, NUESTRO ALIMENTO TAMBIÉN DEBE SER NATURAL. Es la única forma de gozar de verdadera salud.

El Dr. Herbert M. Shelton ha estudiado los efectos que los alimentos y la nutrición tienen sobre la salud humana con más amplitud que ninguna persona de la actualidad. Ha detallado los peligros que supone depender de suplementos, pastillas y polvos como método de nutrición. Cuando se le preguntó sobre el uso de suplementos dietéticos, el Dr. Shelton replicó con esta lista de cuatro hechos importantes:
1: Aún no conocemos qué cantidad de un nutriente específico necesita el cuerpo.
2: Aún no conocemos todos los elementos que son constituyentes estructurales y funcionales del cuerpo humano.
3: No sabemos si se han descubierto todas las vitaminas.
4: No sabemos si en los alimentos hay otros factores alimentarios, hasta ahora insospechados, que sean tan esenciales como los que ya conocemos.

El Dr. Shelton escribe: «Puesto que las cosas son así, sólo hay una fuente segura de nutrición, y sólo una fuente que sea capaz de suministrarnos todos los nutrientes conocidos y desconocidos. Esta fuente son los alimentos naturales. »

Nunca podrá existir una pastilla o suplemento que le proporcione al ser humano todos los elementos nutritivos que necesita para disfrutar de un excelente estado de salud. Durante cientos de miles de años nuestra fisiología se ha desarrollado con frutas y verduras sanas y frescas. Todo nuestro organismo está equipado para extraer los elementos vitales sólo del reino vegetal. No podemos sobrevivir con pastillas; no podemos desarrollarnos con suplementos. Requerimos y necesitamos sólo alimentos frescos del reino vegetal, y nada más.

No obstante, hay personas fascinadas por las pastillas. Una de estas personas diría «Sólo para estar segura, siempre me tomo una de esas buenas tabletas de multivitaminas y minerales que sirven para todo. Esa persona dirá «Sólo para estar segura, me trago una cuchara de suplemento de hierro cada mañana. » Estas personas no están comprando una buena nutrición: están buscando tranquilidad de conciencia en una pastilla o tableta. Sin embargo, si supieran que, junto con las pastillas, se están tragando un montón de mentiras, puede que buscaran la tranquilidad de conciencia en otra parte. Analiza este artículo periodístico: «Un estudio descubre que las polivitaminas son peligrosas. »
En un estudio realizado sobre las 41 pastillas de polivitaminas más compradas, se descubrió que muchas de ellas contenían o dosis peligrosamente altas o dosis inadecuadas de vitaminas y minerales. Según un científico clínico de nutrición «La mayor parte de los suplementos vitamínicos que investigamos excedían el margen del 200% de la CDR, lo que puede hacer que la vitamina sea peligrosa. » Además, el investigador declaró que, a menudo, estos suplementos contienen una cantidad excesiva de vitaminas solubles en grasa, como la vitamina A, D, E y K, lo que puede ser perjudicial, ya que estas vitaminas se almacenan en el cuerpo cuando se toman en mayor cantidad de la que el cuerpo necesita.

Ha habido muchos casos de intoxicaciones vitamínicas (hipervitaminosis) debido a cantidades anormalmente grandes de suplementos y pastillas, cantidades que se retenían. Bien, ¿qué pasa entonces con los alimentos sanos como zanahorias, melones, etc., que, por naturaleza, tienen un alto contenido de vitaminas? ¿Significa esto que podemos ingerir una cantidad excesiva de vitaminas de estas fuentes naturales?

Seguridad en la naturaleza

Si comes alimentos frescos en su estado natural, no puedes ingerir una sobredosis de vitaminas. ¿Por qué? Por una razón: la mera textura del alimento evita que comas cantidades que podrían contener un exceso de vitaminas. Está claro que si exprimes todos los alimentos y bebes litros de zumo de zanahoria cada día, puede que ingieras demasiadas vitaminas naturales. Pero, incluso en estas circunstancias, los alimentos naturales tienen protectores.
Por ejemplo, la vitamina A de los alimentos vegetales proviene de un componente denominado caroteno. El caroteno de estos alimentos vegetales se convierte en vitamina A en el hígado sólo si el cuerpo necesita esta vitamina. En otras palabras, si te comes unas diez zanahorias grandes, podrías ingerir unas 100.000 unidades de vitamina A. Si tu cuerpo sólo necesita, digamos, unas 20.000 unidades de esta vitamina, entonces, la conversión de caroteno en vitamina A no se producirá en el resto de las 80.000 unidades de vitamina A.
El cuerpo tiene una sabiduría y un conocimiento innato sobre sus verdaderas necesidades. Mientras le proporcionemos al cuerpo alimentos naturales y energía, no tenemos que temer las consecuencias. En el momento en el que los elementos vitales se extraen de nuestros alimentos y se concentran en forma de suplementos y pastillas, entonces, es cuando estamos arriesgando seriamente nuestra salud. Ningún científico, ningún químico ni ningún nutricionista tienen la clase de conocimiento que tiene el cuerpo. Ningún laboratorio puede imitar el complejo proceso vital que se produce durante la digestión y asimilación de alimentos. Nunca se puede etiquetar una pastilla o suplemento como completamente inocuo.
Sólo hay una fuente segura de satisfacer nuestras necesidades nutrimentales: los frescos y sanos alimentos del reino vegetal. Todo lo demás es sospechoso y debería evitarse por completo.

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