“El que come de todo y lo mezcla todo, lo padece todo”

Las jactanciosas afirmaciones de las personas que nunca han estudiado con seriedad la nutrición humana, indicando que cualquier combinación de alimentos que se desee y guste es perfectamente correcta, es prueba de ignorancia o prejuicio cegado por la intolerancia. Entendamos que tenemos muchos patrones de conducta alimentaria totalmente erróneos que nos están desvitalizando y llevando progresivamente a la enfermedad crónica y a la muerte prematura, después de pasar muchos años de sufrimiento. Las malas combinaciones de los alimentos no solo producen problemas de indigestión sino que crean fermentaciones y putrefacciones en el estómago que van contaminando nuestra sangre con ácidos y desechos tóxicos, deteriorando paulatinamente nuestros órganos hasta que se saturan y enferman. Todas éstas son malas combinaciones.

  1. Combinación de proteínas con almidones: Los almidones no se pueden absorber en presencia de proteínas, porque el ácido clorhídrico de las secreciones gástricas destruye la ptialina, la enzima encargada de la digestión de los almidones (todo lo que tiene almidón: cereales, harinas, pan, tubérculos almidonados como patatas, etc)
  2. Combinación de azúcares con almidones: Los almidones tampoco se absorben en presencia de azúcar como explico en la entrada anterior. Y la industria se ha encargado de meterla en todos lados, aprovechando el diente dulce de los consumidores. Y ahora veremos más incompatibilidades
  3. Combinaciones de ácidos con almidones: Los ácidos de los tomates, bayas, naranjas, pomelos, limones, pinas, manzanas agrias, uvas agrias y otras frutas ácidas o agrias, son suficientes para destruir la ptialina de la saliva y, por lo tanto, suspender la digestión del almidón. Una cucharadita de ácido acético del vinagre es suficiente para suspender la acción de la ptialina, por eso no usarlo como condimento de ensaladas si éstas llevan zanahorias u otros almidones. Todos los fisiólogos concuerdan en el hecho de que los ácidos, aunque sean débiles, destruyen la ptialina. La ptialina actúa en un medio alcalino, en presencia de ácidos es destruida. Por lo tanto, nuestra regla es: tomar ácidos y almidones en comidas separadas, nunca juntos.
  4. Combinaciones de proteínas con proteínas. La digestión de dos proteínas que difieren por su composición y carácter, asociadas con otros factores alimentarios, requiere de unas secreciones y un tiempo de actuación peculiar para cada proteína. Por ejemplo, el jugo más fuerte se vierte sobre la leche en la última hora de la digestión y sobre la carne en la primera. Los huevos reciben la secreción más concentrada en un momento distinto al de la carne o al de la leche. El proceso digestivo se modifica para atender a los requerimientos de cada alimento proteico, pero le resulta imposible hacerlo tanto como para atender a las necesidades de dos proteínas distintas en la misma comida. Esto no significa que dos tipos de carne no puedan comerse juntos, o que diferentes clases de nueces no puedan tomarse al mismo tiempo, pero sí significa que no deberían combinarse alimentos proteínicos como carne y huevos, carne y nueces, carne y queso, huevos y leche, huevos y nueces, queso y nueces, leche y nueces, etc. Una sola clase de proteínas en la misma comida proporcionará a la fuerza una digestión más eficiente.
  5. Combinaciones de ácidos con proteínas: La enzima pepsina reduce las proteínas complejas en elementos más simples, mediante un arduo trabajo digestivo: es la primera fase de la digestión de las proteínas.Como la pepsina solamente es activa en un medio ácido, se comete el error de creer que agregando alimentos ácidos, estos ayudarán a la digestión de las proteínas. En realidad, sucede lo contrario, pues estos ácidos, inhibiendo la digestión de las proteínas, dificultan la secreción del jugo gástrico. Las frutas y los medicamentos ácidos perturban la digestión normal, ya sea destruyendo la pepsina o deteniendo su secreción. La presencia de algún ácido en el estómago o en la boca, impide el vertido de jugo gástrico. El famoso fisiólogo ruso PAVLOV demostró claramente la influencia inhibidora de los ácidos — tanto los de las frutas acidas como los de los residuos ácidos de la fermentación— sobre la digestión. La digestión de las proteínas requiere imperativamente un jugo gástrico adecuado en cantidad y acidez, y los ácidos de las frutas, al obstaculizar esta secreción, contrarrestan seriamente la digestión de las proteínas produciendo su putrefacción.
  6. Combinaciones de grasa con proteínas: El profesor MC.LEOD, en su obra Physiology in Modera Medicine, dice: «Se ha demostrado que la grasa ejerce una marcada influencia inhibitoria sobre la secreción del jugo gástrico: la presencia de aceite en el estómago demora la secreción gástrica que debe verterse sobre el siguiente alimento, el cual, en condiciones normales sería digerido de inmediato». La presencia de grasa en el alimento reduce el volumen de secreción gástrica generada por el apetito, disminuye la cantidad de «secreción química», aminora la actividad de las glándulas gástricas, reduce la cantidad de pepsina y de ácido clorhídrico en el jugo gástrico, y puede debilitar el tono gástrico hasta un 50 %. Este efecto inhibidor puede durar dos o más horas. Esto significa que se debería evitar tomar grasa en una comida que comporta proteínas. En otras palabras, alimentos tales como crema, mantequilla, toda clase de aceites, salsas con mucha grasa, carnes grasas, etc., no deberían consumirse junto con nueces, quesos, huevos y carne.
  7. Combinaciones de azúcares con proteínas: Los azúcares no sufren digestión alguna en la boca, ni siquiera en el estómago, sino sólo en el intestino. Si se toman solos, no permanecen mucho tiempo en el estómago y pasan rápidamente al intestino. Asociados con otros alimentos, ya sean proteicos o amiláceos, se quedan en el estómago mucho más tiempo, aguardando la digestión de los otros alimentos. Durante esta espera, es cuando se produce la fermentación.

Si tenemos en cuenta estas simples recomendaciones, tendremos mejores digestiones y por lo tanto una mejor absorción de los alimentos, nos sentiremos mejor, más livianos, más sanos, más vitales, más alegres y mejoraremos así nuestra calidad de vida. Cuidate, no mezcles todo, no te comas todo, al menos en la misma comida. Vivir sano, es tu decisión, cada vez que eliges qué comer.

2 thoughts on “¿CUALES SON LAS MALAS COMBINACIONES DE ALIMENTOS?

  1. Me caiste del cielo! Que maravilla de charla. Jamas habia escuchado sobre educacion alimentaria de esta manera tan clara y facil de entender.

    1. Hola amelia, muchas gracias por tu comentario, es muy gratificante! para servir y ayudar en lo que sé y puedo de corazón y con amor. Un gran abrazo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *