Para empezar, tenemos que ser conscientes de que la alimentación es el combustible del cuerpo … pero ¿sabemos cuál es nuestro combustible ideal?, ¿cuales son los alimentos mejor adaptados para nuestra fisiología humana? ¿sabemos cómo y cuándo debemos ingerirlos?, ¿sabemos qué alimentos nos dan energía y cuáles nos la quitan? No tenemos una educación alimentaria, la mayoría de las personas no se alimenta correctamente porque no tiene idea de como hacerlo, sigue los mismos hábitos alimentarios que le dieron sus padres y que son comunes al resto de la sociedad, pero no quiere decir que sean correctos, es más, no lo son, porque si lo fueran estaríamos todos sanos, en nuestro peso ideal y sin sufrir enfermedades, sin embargo es al contrario, tenemos la población mundial más enferma de toda la historia de la humanidad. Algo no va bien.

¿Y qué pasa con la nutrición y los nutricionistas?

La mayoría de las personas que acuden a un nutricionista lo hace en busca de una ayuda para poder bajar de peso, después de haber probado algunas o todas las dietas de moda y haber fracasado, por supuesto, en todas. La mayoría de las personas ignora el importante papel que juega la nutrición en su salud y por ende la consulta a un nutricionista está infravalorada en la sociedad, cuando debería ser considerada como de vital importancia en la prevención de la salud, si uno quiere mantener un estado natural de buena salud. La función de un nutricionista es enseñarnos Qué, Cómo y Cuando comer para nutrirnos, es decir obtener vitaminas, minerales, aminoácidos, grasas, hidratos de carbono, enzimas, agua orgánica y oligoelementos, y favorecer la digestión, asimilar los nutrientes y obtener energía vital para todos los procesos de nuestra vida que es la forma de mantenernos sanos. Si tenemos salud y energía vital el cuerpo sólo se pondrá y mantendrá su peso ideal. Pero no se nos enseña ni a los pacientes ni a los nutricionistas que se quedan sólo con la versión oficial. Creo que la oficial se ha ganado su buena reputación de “no sirve para nada” y eso se ha difundido como la peste. Sin embargo hay una corriente con vocación de servicio y bien común y es la escuela higienista, donde la prevención de la salud es lo que se predica a través de la educación alimentaria nutricional veraz, eso es = adecuada a nuestra especie humana, tratando al paciente en todos los aspectos físico, mental y emocional desde lo natural y holístico del ser humano, dando excelentes resultados.

No tenemos una educación alimentaria, lo que tenemos al respecto son patrones culturales de hábitos de alimentación tan arraigados como erróneos, heredados o adoptados gracias a las recomendaciones publicitarias que sólo les interesa vender sus productos. No por nada, todos padecemos de algo y según avanza la edad más padecemos, cuando con tantos avances y tecnología podríamos hacer el bien de educar en nutrición, pues no, puesto que parece ser que no es negocio. Imaginemos si todas las personas conocieran las bases nutricionales para construir y mantener la Salud, cuántos negocios se acabarían! ¿Verdad? Negocios que sólo benefician a las empresas y perjudican la salud de las personas, pero como es a largo plazo y no se puede probar, asi estamos, tenemos ya, sólo en España, un 63% de la población tiene sobrepeso y obesidad, y la enfermedad se ha instaurado como lo “normal” cuando es habitual o común, pero no normal, lo normal como norma, es estar sanos, ya que somos sanos por naturaleza, pero desde que llegamos al mundo nos dan el alimento equivocado. ¿Cuántas mujeres amamantan a sus hijos desde que nacen hasta la edad del destete (los dos o tres años)?. ¿Cuántas eligen la leche “maternizada” que darle la propia? ¡La mayoría! ¿por qué lo hacen? porque les han hecho creer que está bien, que es lo mismo, algo artificial, un polvo sacado de vaya saber donde ¿puede ser tan bueno como la leche materna? Nos dejamos engañar como ingenuos, cómodos ingenuos. En una sociedad enferma donde priman los intereses egoístas y materialistas, las personas son sólo consumidores … enfermos, porque enfermos somos negocio, consumimos, damos dividendos. La mayoría de las personas desconocen que el 98% de sus problemas de salud son consecuencia de una mala alimentación y unos hábitos de vida insanos desencadenado a lo largo del tiempo. TODAS las enfermedades crónicas no transmisibles tienen una única causa en común, la acidosis e hipoxia, y las considero una porque detrás de la primera va la segunda. Acidosis: saturación de ácidos en el organismo, Hipoxia: falta de oxígeno en las células. Y más aún, ignoran que el sobrepeso es la antesala a una enfermedad crónica como la diabetes, cardiovasculares, cáncer, renales y un largo etc. Cuando el cuerpo está saturado y no tiene energía para desechar y expulsar los tóxicos que ingerimos en forma de comida y bebida, los encapsula en forma de adipocitos en el tejido conjuntivo y eso es el sobrepeso y obesidad. Los órganos se saturan de tanto trabajar en los procesos de digestión y excreción de la comida antifisiológica y se van desgastando y enfermando prematuramente … los conductos se van tapando y sobrevienen los infartos al corazón o aneurismas, que provocan ACV accidentes cerebro vasculares … la sangre no transporta oxígeno a las células y éstas transmutan para sobrevivir y aparece el cáncer … los riñones dejan de funcionar de tanto filtrar ácidos … el páncreas fatigado deja de secretar insulina y nos convertimos en diabéticos y así … un largo y prominente listado de enfermedades que nos harán la vida imposible hasta el desenlace final y todo ¿porqué? Por ignorar, por no tomar conciencia, por despreocuparnos de algo tan vital para la vida como la nutrición, la nutrición es a la salud, como la salud es a la vida digna de ser vivida.

 

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