Mientras que en los países ricos la gran mayoría de las personas tienen exceso de peso y muchos de ellos mueren de enfermedades cardiovasculares y cánceres relacionados con el consumo excesivo de una dieta de alimentos animales como ahora veremos, el resto de las personas del planeta no tienen ni lo mínimo para nutrir a sus cuerpos. Aquí tenemos las dos caras de la misma moneda, el mismo problema la falta de nutrición, por un lado la DESNUTRICIÓN a consecuencia de falta de alimentos y por otro lado la MALNUTRICIÓN, provocada por la sobrealimentación y el exceso de comida antifisiológica, las dos arrojan las mismas cifras de muertos por año. Hemos llegado a dominar el ciberespacio con tanta tecnología, pero aún no dominamos la equidad básica del equilibrio y la justicia para todos los habitantes de este planeta; desde el simple acto de comer podemos contribuir al bien común o destruirlo desde la ignorancia y la mezquindad, amparado por el seudo “que yo solo lo haga, no cambia nada”, ¡Sí que cambia! si tu cambias … el mundo cambiará contigo. Un ejemplo; con los cereales y la soja que se utilizan para alimentar al ganado de Estados Unidos solamente, se podrían alimentar a 1.000.000.000 o sea mil millones de personas cada año, ¡injusto! ¿verdad? y ese mismo ganado que comen los estadounidenses es el principal causante de todas sus enfermedades crónicas y terminales tales como cáncer y cardiovasculares. Y si ya es una barbaridad lo que dan de comer al ganado, los países industrializados destinan la mitad de la pesca mundial para hacer harina de pescado y pienso para atiborrar al ganado que terminará en el plato del consumidor. Por cierto, el ganado es herbívoro, come plantas no pescado. Tras años y años dándoles harina y piensos de pescado o de oveja, los pobres animales desarrollaron enfermedades muy degenerativas como la que se etiquetó como la enfermedad de “las vacas locas”. Creo que lo más acertado hubiera sido denominarla la enfermedad de “la locura humana”. Todos los seres naturales, ya sean vacas, perros, monos, tigres, humanos, etc, tenemos un alimento natural adecuado a cada especie; no somos maquinas ni robots para comer comida artificial, aunque se utilize materia prima natural al llevar un procesamiento, deja de ser natural y este gran desequilibrio de hambruna y enfermedades, DESNUTRICIÓN Y MALNUTRICIÓN viene provocado por el simple hecho de comer comida que no es la adecuada para nosotros los humanos. Esa es la raíz de todo lo que esta mal, ¿te lo haz planteado? pues deberías porque tú, como cada uno de nosotros, juegas un papel importante cada vez que comes algo.

Hay personas que piensan que el hambre en el mundo es debido a la escasez de alimentos para todos los seres humanos. Como somos más de 6.500 millones deducen que alimentar a todos es imposible por lo que se resignan en su creencia. También es popular creer que el problema de la salud más importante es lo que denominan sida o el cáncer o las enfermedades cardíacas que nos caen por mala suerte o falta de plegarias. (en esta entrada puedes ampliar este tema)  Si enfocamos más conscientemente el problema del hambre en el mundo y tenemos en cuenta las cifras, veremos que esas creencias no son muy afines a la realidad, veámoslo. El problema número uno de salud en el mundo es la desnutrición crónica. Las Naciones Unidas estima que la mitad de la población mundial sufre de desnutrición y cerca de 900 millones de personas están seriamente desnutridas. El 25% de los niños del planeta sufren por falta de alimento. 42.000 niños mueren cada día por desnutrición. Cada año mueren 60 millones de personas por hambre o inanición, es decir cada 2 segundos un ser humano en el planeta muere de hambre. En los últimos 5 años, ha muerto más gente por desnutrición o hambre que en todas las guerras, revoluciones y asesinatos de los últimos 150 años.

¿Y qué podemos hacer cada uno de nosotros para hacer un mundo mas equitativo donde todas las personas puedan alimentarse? La revolución esta en tu plato, “El mundo debe crear cinco billones de veganos en las próximas décadas, o triplicar la cantidad de granjas factorías pero sin hacer uso de más tierras.” decía Dennis Avery, director del Centro para Global Food Issues. Como lo segundo es imposible, hagamos lo primero, llevemos una dieta basada en frutas y verduras, que es la alimentación adecuada a la fisiología humana y no solo se acabará la desnutrición en el mundo, sino que se acabará también la malnutrición y con ellas todas las enfermedades crónicas y terminales.

 

 

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