«¿Pero, ¿de dónde obtienes las proteínas?». Según dicen algunos, los alimentos que contienen más proteínas y de la forma más aceptable son los alimentos animales, como carne, huevos, leche y queso. Los vegetarianos se abstienen de tomar estos alimentos, por lo que se dice que corren el riesgo de padecer enfermedades graves. Ahora, ¿cómo podemos determinar la cantidad de proteínas que debemos ingerir? Respondamos con otra pregunta: ¿Es una dieta con un alto contenido de proteínas natural a la fisiología humana? La carne es un alimento con un alto contenido de proteínas. Las frutas, que es el alimento de nuestros parientes animales más cercanos y que, a propósito, el único alimento que se le dio al hombre en el Jardín del Edén, es un alimento con un bajo contenido de proteínas. De hecho, es el alimento con menos proteínas.

Pasemos a considerar un asunto importante. El primer alimento que la naturaleza ha creado para los lactantes humanos es la leche de la madre. Es razonable dar por hecho que la composición de la leche humana nos proporciona un buen modelo de en qué debería consistir el alimento perfecto para los humanos, porque es con este alimento con el que el niño humano crecerá con más rapidez de lo que lo hará nunca. Y, ¿qué es lo que encontramos cuando examinamos un análisis químico de la composición de la leche humana? Descubrimos que al alimento que más se parece es a la fruta. Su contenido proteínico es, aproximadamente, 1,5%, que es, más o menos, el mismo de las frutas, y el más bajo de todos los alimentos. Los humanos necesitamos muy poca proteína para llevar una vida sana, es el exceso de proteínas lo que nos acarrea serios problemas de salud.

Según el profesor biólogo y paleontólogo Mike Benton: “La dieta con un alto contenido de proteínas es la principal causa de muchas de las afecciones patológicas que sufre el hombre moderno”. El mismo asegura que; Siempre que se ingieren más proteínas de las que el cuerpo necesita o bien deben convertirse en energía y almacenarse en el cuerpo o bien deben eliminarse. Si la proteína se convierte en una forma de carbohidratos que el cuerpo puede utilizar como energía, en esta conversión se crean subproductos tóxicos. Los subproductos tóxicos que resultan de la conversión y metabolismo de las proteínas pasan a la corriente sanguínea en forma de ácido úrico, urea y otros compuestos de amoniaco. Estas toxinas son las responsables de la gota, artritis, lesiones renales y de otras enfermedades.  Y prosigue; La mayoría de las afecciones patológicas que padecemos en este país (Estados Unidos) tiene su origen en un estado ácido del cuerpo producido por el consumo excesivo de proteínas. Las células cancerosas requieren 10 veces más proteínas que las células sanas. La incidencia de cáncer, enfermedades cardiacas y renales aumenta en proporción directa a la cantidad de carne y de otros alimentos con un alto contenido de proteínas que se ingieren en la dieta. La mejor forma de evitar un consumo excesivo de proteínas es prescindir de todos los productos animales e ingerir una dieta en la que predominen los alimentos crudos, como las frutas frescas y las saludables verduras.

Estudio monográfico de la IARC (Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer) que es parte de la Organización Mundial de la Salud, OMS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

99 − = 98