Llevamos muchos años, décadas y quiza siglos en la historia de la humanidad buscando el secreto de la eterna juventud o al menos retrasar el envejecimiento y el deterioro que el mismo conlleva. Científicos, investigadores y fisiólogos han dedicado mucho tiempo a investigar los procesos metabólicos que llevan al envejecimiento sin resultados. Ahora, gracias a importantes investigadores que ha decidido ahondar en los efectos del ayuno en la salud del ser humano. Los resultados han sorprendido tanto a la comunidad científica como a los propios investigadores. Como explica el doctor Teruya, uno de estos científicados abocados al rejuvenecimiento: «Al contrario de lo que nos esperábamos, resultó que el ayuno induce una gran activación metabólica«

En esta entrada mencionaremos dos estudios recientes que confirman que AYUNAR REJUVENECE nuestro cuerpo por dentro y por fuera. Vamos al primero:

Durante el ayuno, el organismo libera gran cantidad de ANTIOXIDANTES

El organismo utiliza los hidratos de carbono como energía cada día, pero cuando no tiene, tira de nuestras reservas de grasa, e incluso de otros tejidos, para poder mantener su funcionamiento. Cuando esto ocurre, en el organismo quedan rastros de la ‘búsqueda alternativa energética’ por parte de nuestro cuerpo. Estas sustancias son metabolitos, principalmente butiratos, carnitinas y aminoácidos. En un estudio reciente elaborado y publicado por un grupo de científicos japoneses de la Universidad de Okinawa y de la Universidad de Kyoto, los investigadores descubrieron que los niveles de estas sustancias aumentaban considerablemente durante el ayuno.

El aumento de los metabolitos anteriormente mencionados se debe a una respuesta del cuerpo para suplir la falta de energía y de nutrientes. Por ponerlo de forma simple: el organismo quiere protegerse, por lo que libera compuestos ANTIOXIDANTES (lo que ni se sospechaba). El doctor Takayuki Teruya que lidera la Investigación, explica la repercusión de este descubrimiento: «Son metabolitos fundamentales para el mantenimiento del músculo y la actividad antioxidante
Los resultados sugieren un posible efecto rejuvenecedor del ayuno, lo que no se sabía hasta ahora» y un mantenimiento y revitalización del tono muscular, cuando creiamos que perdiamos masa muscular ayunando, sucede todo lo contrario.

Pero este no fue el único gran descubrimiento. Los niveles de sustancias producidas por el ciclo de Krebs (por el cual cada célula es capaz de convertir moléculas que contienen carbono hidrógeno oxígeno en adenosintrifosfato -ATP-, la molécula ‘energética’ de nuestro organismo y CO2 como desecho, al igual que en una reacción de combustión, aumentan considerablemente durante el ayuno, lo que sugiere que las mitocondrias (centrales energéticas de las células) trabajan muy por encima del nivel normal.

El peligro del oxígeno

Al igual que una barra de hierro a la intemperie, nuestro organismo está expuesto a los efectos del ‘gas de la vida’, el oxígeno. El problema que tiene, por necesario que sea, es que es extraordinariamente reactivo y tiene capacidad de alterar el código genético en el interior del núcleo de nuestras células, y no para bien, siempre para mal. Una de las situaciones más ‘oxidantes’ a las que puede estar sometido nuestro cuerpo es la inanición. Es por esto por lo que los investigadores creen que el cuerpo intenta compensar durante el ayuno produciendo una cantidad muy elevada de moléculas antioxidantes. Como explica el propio doctor Teruya:

 «Se espera que comprender los cambios metabólicos provocados por el ayuno nos dé conocimientos fundamentales para mantener nuestra salud«. A partir de ahora, ‘matar de hambre’ no estará tan mal visto como antes.

Segunda investigación confirmada:

El ayuno regenera las células y fortalece el sistema inmunitario

Cada vez, son más reconocidos los beneficios del ayuno. Ayunar periódicamente favorece la regeneración de las células madre en todo el cuerpo, en la sangre y el sistema inmunitario. Tiene un efecto anti-aging muy poderoso, a la vez que repara el ADN.

Un estudio realizado por Valter Longo, profesor de Gerontología y Ciencias Biológicas de la Universidad del Sur de California, señaló:

«Cuando uno ayuna, el cuerpo trata de ahorrar energía. Y una de las cosas que hace para ahorrar energía es reciclar muchas de las células inmunitarias que ya no necesita, especialmente, las que están dañadas».

Este estudio demostró que una restricción temporal de comida podía incrementar la resistencia de las células madre a ciertos factores de estrés y proteger las células del sistema inmunitario. Además, ayunar tiene otros múltiples beneficios como ayudar al cuerpo a eliminar metabolitos ácidos, limpiar todos los órganos del cuerpo y la sangre, bajar, e incluso ayudar, a eliminar la inflamación y erradicación de enfermedades.

En el estudio mencionado anteriormente, durante los períodos de ayuno bajaron significativamente el número de glóbulos blancos en la sangre en la primera fase de sus pruebas clínicas en humanos. El ayuno consistió en períodos de 2 a 4 días sin comer nada durante el transcurso de seis meses.

El ayuno prolongado fuerza al organismo a consumir sus reservas de glucosa, grasa, produciendo cuerpos cetónicos, pero también descompone una porción significativa de glóbulos blancos innecesarios en la sangre, un proceso que Longo compara con quitarle a un avión el exceso de carga.

Además reduce la enzima PKA que, según Longo, es el gen clave que debe apagarse para que las células madre pasen a la modalidad regenerativa.

En algunos animales, ciertas dietas de ayuno parecen protegerlos contra la diabetes, las enfermedades cardíacas y el deterioro cognitivo. En algunos experimentos, el ayuno incluso ha retrasado el proceso de envejecimiento y ha protegido contra el cáncer.

«En ratones, hemos visto que uno de los efectos del ayuno es matar las células dañadas y luego activar las celulas madre, explica Longo. Las células dañadas pueden acelerar el envejecimiento y provocar cáncer si no se las destruye. Cuando se activan las células madre, las nuevas células sanas pueden reemplazar las células dañadas.

Por primera vez, se muestra evidencia de la regeneración basada en CÉLULAS MADRE de un órgano o sistema de manera natural. , El estudio ha sido publicado en la revista Stem Cell y muestra que los ciclos de ayuno prolongado no sólo protegen contra el daño del sistema inmune – un efecto secundario importante de la quimioterapia -, sino también inducen la regeneración del sistema inmunológico, activando las células madre a un estado de auto-renovación.

 

 

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